jueves, 3 de septiembre de 2015

Bodas de Oro. Obispo D. Ángel Floro

Sin duda un verano intenso de emociones para nuestro querido Obispo de Gokwe (Zimbabwe) Ángel Floro Martínez.

El pasado día 30 de agosto compartimos, junto a familiares, amigos, compañeros y hermanos sacerdotes, la celebración de sus cincuenta años de Ordenación Sacerdotal y Vida Misionera.

Una celebración de Acción de Gracias en la que D .Ángel nos hizo participes de su alegría y satisfacción por este regalo que ha sido su vida, que como él mismo resaltó ha sido colmada en abundancia.
Fue un día hermoso para la Iglesia de Albacete, donde nos sentimos unidos en la Misión junto a nuestro obispo Don Ciriaco Benavente Mateos y Don José Valtueña Gregorio, párroco de Ayna, además de veintiséis sacerdotes , tanto de nuestra diócesis, como de la diócesis Gokwe, que quisieron acompañarle en este día.

El Templo lucía en sus paredes toda una vida de entrega generosa a los demás. Tanto las imágenes, como la experiencia de vida compartida durante la celebración, nos sirvan para mantener vivo el Espíritu misionero y sean luz para tantos misioneros que viven su entrega, bien lejos de su hogar como en nuestra propia realidad.
Aquí os dejamos la homilía que pronunció Securu Floro:

BODAS DE ORO SACERDOTALES
HOMILÍA D. ÁNGEL FLORO. 30 de agosto de 2015

Queridos paisanos, el Papa Francisco dijo con motivo del DOMUND 2014: “La Misión es una pasión por Cristo, por el Evangelio y por el pueblo. Estas palabras son las que mejor describen mis 50 años de sacerdote y misionero en África y las que han dado sentido a mi vida llenándola de gozo y alegría.

Una pasión por Cristo: la fe en Jesús de Nazaret es la que me llevó al sacerdocio y a la Misión y la que me ha guiado durante estos 50 años, he sentido que Jesús siempre ha estado a mi lado, ha sido el compañero de viaje, el amigo que nunca falla, el único testigo de estos 50 años en la Misión, la guerra, la violencia que este pueblo de Zimbabwe ha sufrido a través de su historia. Nuestra gente tiene muy bien plasmada en un canto las palabras de San Pablo a los Romanos, nada ni nadie puede separarnos del amor a Jesús ni de la fe. Las motivaciones de fe son las que me han guiado en la vida y han hecho que llegue a esta celebración.


La misión es una pasión por el Evangelio: el lema de mi ordenación sacerdotal que quedó grabado en la estampa del recuerdo y al que he procurado ser fiel, fue: Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda criatura (Mt 16, 15). La evangelización es la razón de ser de la Iglesia dijo el Papa Pablo VI, y el Papa Francisco nos lo ha recordado recientemente en su hermosa encíclica evangelii Gaudium, la alegría del Evangelio, la alegría de la Misión, la alegría de ser sacerdote y misionero, la alegría de la fe, una alegría que siempre me ha acompañado en la vida, es la alegría y la paz frutos del Espíritu Santo, alegría que Jesús dejó a sus discípulos: Os he dicho esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría sea completa (Jn 15, 11).
“La misión es una pasión por el pueblo”. Este pueblo de Zimbabwe me robó el corazón y me ha ayudado a ser lo que soy, me ha querido y amado y yo le he querido y amado, cuando te das a él, él se da por entero a ti como pastor del rebaño, un pueblo martirizado (UDI, violencia, guerra de liberación, colapso económico, hambre…). Para mí ha sido la mayor cruz que he debido cargar sobre mí, y la mayr satisfacción también haber sabido estar a su lado en esos años y momenos difíciles. Me ha dado la alegría de su fe, un pueblo siempre dispuesto a escuchar la Palabra y hacerla vida (celebración del día 8 de agosto, congreso de la juventud, etc.)

El lema de mi ordenación sacerdotal es el lema del Buen Pastor: Yo he venido para que tengáis vida y vida en abundancia (Jn 10, 10). La proclamación del Evangelio para el misionero es la oferta de la vida en su totalidad, en su integridad: la misión siempre empezó por la construcción del hospital y de la escuela, y en último término con la casa del cura y la Iglesia. Así, en esta pequeña diócesis de Gokwe, tenemos tres hospitales y 18 colegios de primaria, secundaria y bachiller, algunos con 1000 alumnos. Manos Unidas ha jugado un rol trascendental en la renovación de estos colegios y edificaciones de nuevos colegios por un valor de más de 3 millones de dólares. Cáritas está trabajando muy bien en el campo del desarrollo y obras sociales como huertos de seguridad alimentaria, pozos de agua, etc. Sanidad ha trabajado y trabaja mucho en el campo de la prevención del sida y huérfanos. Justicia y Paz está establecida en todas las misiones a todos los niveles y ha dado cientos de cursillos de concienciación sobre la doctrina social de la Iglesia y derechos humanos. ¿Os imagináis asistiendo a unos de esos cursillos en una de las misiones a más de 60 alcaldes del entorno, la inmensa mayoría no cristianos?
Ante el fracaso de la llamada del joven rico a seguir a Jesús, Pedro le preguntó a Jesús: ¿y sobre nosotros que lo hemos dejado todo para seguirte qué nos dices? Jesús le contestó: todos los que dejaron padre, madre, tierra, país, por mi causa recibirán la vida eterna y el ciento por uno en esta vida. Amigos todos, esa es mi experiencia, éstos son mis sentimientos, el Señor me ha dado ya en esta vida el ciento por uno. Cuando estuve aquí hace unos meses para la operación de corazón me hicieron una entrevista y me sorprendió ver como titular: la misión en Zimbabwe ha sido el cielo en la tierra, no sé cómo me salió pero el periodista lo cogió al vuelo. Ha sido fuerte, muy fuerte acompañar a este pueblo martirizado por la política, primero la discriminación racial de los blancos y luego de los líderes africanos que con tal de mantenerse en el poder no les ha importado el sufrimiento del pueblo con un 90% en paro y colapso económico.
Como dice el Papa Francisco en su carta de felicitación: cinco décadas de hermosas memorias, querido hermano, no pueden pasar en silencio o desapercibidas, deben ser celebradas. Es lo que hicimos con mi querido pueblo de la diócesis de Gokwe y lo que estamos haciendo hoy con esta hermosa celebración eucarística. El estar acompañado por todos vosotros en esta Eucaristía para decir Gracias Señor por todo lo que has hecho por mí, en mí y a través de mí en estos 50 años es mi mayor gozo y satisfacción y la mejor manera de expresar mi gratitud a Jesús, el Sacerdote Eterno de cuyo sacerdocio me ha hecho partícipe y el primer Misionero, el Enviado del Padre con la Buena Nueva de la Salvación.

Permitidme que termine con estas palabras del Cardenal Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en su carta: llegar a medio siglo de du camino de vida como sacerdote de Cristo, marcados con fidelidad, generosidad y dedicación, es un claro signo de la abundante gracia de Dios a los que llama, sino también de su infatigable correspondencia a esa gracia que se manifiesta a través de su generosa entrega a Dios y dedicación incondicional a su pueblo. Termina su carta diciendo: Por favor, continúe testimoniando con alegría la belleza del sacerdocio. Ad multos años.
Y ahora si termino con estas palabras del Papa Francisco al final de su carta: por estas cosas maravillosas, querido hermano, profundamente te felicito por la celebración de tus 50 años de sacerdocio y tomamos esta oportunidad para darte las gracias por todo lo que has hecho, para vosotros y nosotros pedimos a Dios todo bien, a la vez que imparto de corazón la Bendición Apostólica a ti, a los sacerdotes y a todos tus seres queridos. Como veis todos estáis incluidos. Que el Señor nos bendiga a todos.